Yinna dice que no quiere pensar mal. Sin embargo, no halla explicación para que el IESS, después de ocho años, libere de culpa a una empresa a la que le ratificó, en tres informes diferentes, su responsabilidad en la explosión que le causó la muerte a su esposo, Luis Porozo Caicedo, de 32 años, el 11 de junio de 2014.