Un total de 160 policías tomaron como punto central el bulevar de la Shyris, donde antes funcionaba la antigua Tribuna, para montar un operativo que desembocó en la instalación de varias pancartas con el código QR, que permitirá una respuesta más ágil de las autoridades ante hechos delincuenciales en la zona, según la Policía Nacional.
El ministro del Interior, Jhon Reimberg, y el comandante de la Policía, Pablo Dávila, brindaron las primeras indicaciones al pelotón que se situó en la zona posterior del bulevar para iniciar una caminata por la avenida Shyris y la avenida Portugal, con el fin de conversar con moradores de edificios y locales comerciales del sector.
“En esta operación vamos a recorrer este barrio para instalar el código QR. Un sistema de proximidad entre la comunidad y la Policía. Esto hace que nosotros podamos pasar por los locales establecidos para tener interacción personal con los propietarios, así como con los guardias encargados en las viviendas”, contó Reimberg.
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De inmediato, al cruzar la calle, el objetivo principal de la requisa fueron los conductores de motocicletas.
Un grupo de uniformados se quedó en la intersección de ambas arterias para verificar sus pertenencias y la legalidad de los documentos.
El primer ingreso se desarrolló en un local de estética, donde el ministro Jhon Reimberg interactuó con la dueña y sus empleadas.
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Rápidamente compartió un panfleto de gran tamaño, en el que se observaba claramente el código QR y, en la parte superior, un título que rezaba: “Denuncia la violencia y delincuencia”.
“Esto es un proyecto que va para todos los sectores y zonas de todo el país. Queremos que exista más cercanía de la Policía Nacional con la gente”, continuó Reimberg.
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Pedidos ciudadanos y críticas al ordenamiento urbano
Al girar sobre la avenida Portugal, parte de las representantes del comité ciudadano del barrio República del Salvador abordaron al funcionario y le solicitaron mayor patrullaje, atención y presión para la regularización de las personas que reparten comida a domicilio en la ciudad.
“Estamos tratando de hacer que el Municipio tome en cuenta la ordenanza de deliverys. Ese es el vehículo para la delincuencia, no solo para este sector, sino para todo el país.
Estamos convulsionados, ya no hay ningún lugar seguro en Quito. La delincuencia se ha generalizado y creemos que el ordenamiento del espacio público es importante en todos los barrios de la ciudad”, manifestó Isabel Vinueza, representante del vecindario República del Salvador.
Justo en medio de la polémica por la pugna existente entre el Gobierno Nacional y el Municipio de Quito, sumada a la negativa de analizar la ordenanza que regularía a los conductores y al transporte de quienes realizan entregas de comida a domicilio, el ministro Reimberg se pronunció.
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“No hay una articulación con el Municipio. Viene un proceso electoral y ellos quieren sacar la cara para que Quito los conozca. Nosotros hemos venido trabajando de forma prolongada, pero lamentablemente existen municipios, como el de Quito, que no participan en los proyectos que montamos”, apuntó el ministro del Interior.
Arma decomisada y delitos recurrentes en la zona
El recorrido continuó y las pancartas de prevención llegaron hasta una carpa del Distrito Eugenio Espejo, donde locales de comida fueron capacitados para utilizar de manera adecuada esta herramienta ciudadana.
Mientras tanto, el operativo a motocicletas y vehículos continuaba, cuando el equipo de seguridad del ministro recibió una alerta sobre el decomiso de un arma de fuego con municiones.
El oficial encargado retiró el arma a su propietario e inició el proceso de verificación de los permisos de tenencia, ya que el implicado mencionó que la pistola pertenecía a una empresa de seguridad.
Esto permitió revelar, en voz del comandante general Pablo Dávila, los delitos que se han cometido en la zona y aquellos que buscan disminuir con esta nueva iniciativa.
“Aquí tenemos robos de oportunidad, sobre todo arranches, robo de accesorios de vehículos, robos a locales comerciales, casos de extorsión y un hecho violento”, mencionó el general.
El pasado 7 de enero, un guardia de seguridad, identificado como Enrique, fue asesinado por dos sujetos que ingresaron a robar en una cafetería del barrio. El hombre intentó frustrar el asalto y recibió varios disparos en el cuello y las costillas.
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Más de 100 códigos QR se han colocado en todo el Distrito Metropolitano de Quito, especialmente en barrios de alta peligrosidad, donde la comunidad podrá subir fotos, videos o cualquier evidencia que permita la aprehensión de los antisociales. (I)
























