La ministra de Salud Pública, Ximena Garzón, informó esta mañana que existe una “sobredemanda” en los requerimientos de pruebas PCR (reacción en cadena de la polimerasa) y antígenos para detección de COVID-19.

Por ello, la ministra indicó que esta tarde se emitirá un lineamiento para que las pruebas solo se tomen bajo prescripción médica de los profesionales públicos dependiendo de cada cuadro clínico y no a libre demanda en las unidades de salud ministeriales, donde las atención son gratuitas. “Si una persona quiere hacerse una prueba de manera particular lo puede hacer, los lineamientos que vamos a sacar no son para laboratorios privados, ni atención privada, ni otros integrantes de la red de salud, IESS, Isspol, Issfa...”, explicó.

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En algunos centros de Guayaquil esta medida ya se viene aplicando. Por ejemplo, en la unidad de salud de Sauces 3, en el norte de la urbe, los galenos suelen tomar síntomas y dependiendo de la gravedad se autoriza la toma del test en el mismo lugar. Todo el trámite es gratuito.

En laboratorios privados de Guayaquil y cantones aledaños aumenta la demanda de pruebas de COVID-19. Solo en Interlab se atienden de 2.000 a 2.500 personas cada día

El lineamiento pretende evitar desabastecimiento de estos insumos y poder abarcar con vigilancia epidemiológica aquellas zonas donde existen “focos calientes” de contagios, explicó Garzón. “Que no queden a libre demanda y no se acaben tan rápido”, agregó y sostuvo que la cantidad de test de diagnóstico a nivel mundial sigue siendo limitada.

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Hoy, Garzón dijo que el país tiene 1.300 centros de diagnóstico con una disponibilidad de más de 200.000 pruebas de antígenos y 30.000 PCR. Ese número lo consideró suficiente para seguir el testeo hasta que arribe un nuevo lote de insumos.

La funcionaria reiteró que seguirá la toma de pruebas gratuitas de COVID-19 en dispensarios de salud con previa revisión de los profesionales de dichos centros.

Ecuador convive con un incremento de casos en determinadas provincias y con pedidos de pruebas en centros de salud, puntos municipales y laboratorios privados y públicos. Actualmente, hay el 18 % de positividad viral, a través de prueba PCR, cuando antes de septiembre pasado era menor al 5 % en el país.

“Por algunos meses tuvimos la pandemia bajo control (menor del 5 %), incluso cuando existía la variante delta”, dijo Garzón, con base a los lineamientos internacionales de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) de Estados Unidos.

A partir de diciembre pasado, mes que también se detectó la variante ómicron, se evidenció el alza de casos.

El país tiene un aumento semanal de 9.676 casos, sobre todo, en las provincias de Guayas, Pichincha, Manabí, Pastaza, Tungurahua.

De la variante ómicron del COVID-19, que es considerada más contagiosa, se han detectado 68 casos luego de los análisis genómicos. El primer caso se detectó el pasado 14 de diciembre.

Los síntomas de la variante ómicron de coronavirus serían similares a una gripe común

De los 68 casos, 33 están en Guayas, 30 en Pichincha, 2 en Tungurahua, 1 en Napo, 1 en Chimborazo y 1 en Cotopaxi.

Garzón explicó que si bien los contagios han aumentado en varias provincias del país, la cifra de mortalidad se mantiene baja por el alto nivel de vacunación en la población.

En las siguientes semanas, las autoridades de Salud esperan un mayor incremento de casos.

Desde esta semana, las personas de 50 años en adelante puede acudir a cualquier centro del Ministerio de Salud Pública para la aplicación de la dosis de refuerzo. Ellos deben cumplir cinco meses de haber completado el esquema de vacunación (dos dosis). (I)