En lo que va del 2024, de la isla Santa Cruz, en el archipiélago de Galápagos, se han retirado dos toneladas de envases de aceites lubricantes. La Asociación Ecuatoriana de Lubricantes (APEL), a través de su iniciativa Recoil, liberó de estos residuos peligrosos a esta localidad.
La acción se logró en coordinación con autoridades locales y actores privados en la isla. Este es el segundo retiro de residuos peligrosos en Galápagos. En el 2023 se recuperó una tonelada de envases.
Publicidad
Siete piscinas olímpicas se podrían llenar con aceites lubricantes usados y recolectados en Ecuador
El gremio detalló que en dos años, con la iniciativa de economía circular, se han gestionado más de tres toneladas de envases de aceites lubricantes del archipiélago para su debido tratamiento y disposición final.
Los envases fueron trasladados hacia continente para triturarlos y destinar la materia a un nuevo uso.
Publicidad
La APEL recordó que los residuos (envases), al estar impregnados de aceites contaminantes con metales pesados, representan una amenaza para la biodiversidad y la salud de los habitantes locales.
Los residuos lubricantes forman una capa gruesa sobre el agua que impide la oxigenación, lo cual resulta letal para la vida acuática. Asimismo, el vertido de estos aceites en la tierra causa infertilidad en los suelos, comprometiendo la flora local.
Asimismo, la quema de estos residuos sin las condiciones técnicas adecuadas genera gases tóxicos que contaminan el ambiente.
Valeria Naveda, gerente de Operaciones de APEL-Recoil, recalcó que con la correcta gestión de estos envases se evita la liberación de sustancias peligrosas que podrían afectar tanto a la vida silvestre como a los 16.000 habitantes de Santa Cruz.
“El esfuerzo no solo contribuye a la conservación de los recursos naturales, sino también a la protección de la salud pública y a la creación de un entorno más seguro para las futuras generaciones”, expresó. (I)