“El atentado fue dirigido contra el familiar de un miembro de un grupo delictivo”, declaró el coronel William Calle, comandante de la Policía Nacional de El Oro, al referirse a la explosión que estremeció el barrio La Paz, junto a La Barraca, en Puerto Bolívar.
La detonación causó daños en varias viviendas y causó temor entre los habitantes de la zona.
El ataque se registró en la madrugada de este miércoles 26 de marzo, cuando varios individuos llegaron en un vehículo y descargaron al menos cuatro cilindros de gas modificados con explosivos.
Según informes policiales, los artefactos fueron activados con mecha lenta y una cápsula detonante, provocando una potente deflagración.
“Se trata de una disputa sangrienta entre organizaciones criminales. Una banda busca desplazar a otra en el control del microtráfico en la zona”, explicó Calle.
Según las investigaciones, el conflicto involucra a Los Lobos y una facción denominada Lobos Box, quienes se enfrentan por el dominio territorial.
Las autoridades también confirmaron que un día antes se produjo otro atentado en el norte de la ciudad, ligado a esta misma lucha por el poder criminal.
Ante la escalada de violencia, la Policía Nacional ejecuta allanamientos para dar con los responsables de estos ataques.
El coronel Calle reveló que, en el mismo sector, se han registrado al menos dos homicidios por la misma causa.
“Cada hecho está relacionado con esta pugna de territorio”, aseguró. La explosión afectó cuatro viviendas de manera directa, mientras que otras seis sufrieron daños estructurales.
Según las pesquisas, el blanco del ataque era un familiar de alias Chema, un presunto cabecilla vinculado a Los Lobos Box, quien actualmente se encontraría fuera del país.
La Policía investiga si la agresión fue una advertencia o un intento de eliminación directa.
En menos de tres horas, tres atentados con explosivos se registraron en Machala
“Continuamos con operativos y capturas, pero es fundamental que el sistema de justicia actúe con contundencia”, enfatizó Calle.
Recordó que, hace una semana, se desarticuló la banda de Los Sandritos, grupo que empleaba métodos similares, incluyendo extorsiones con explosivos.
La fuerza del estallido no solo destruyó viviendas, sino que también volcó una camioneta y redujo a escombros una tricimoto. El estruendo despertó a los residentes, quienes, aterrorizados, optaron por guardar silencio por miedo a represalias.
Equipos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y Criminalística inspeccionaron la zona para descartar nuevos explosivos.
Además, uh total de 15 infantes de Marina fueron desplegados para reforzar la seguridad.
Mientras tanto, los heridos fueron trasladados al hospital Teófilo Dávila y, aunque su estado es estable, el terror sigue latente en Puerto Bolívar. (I)