La viceprefecta de Azuay, Alexandra Quintanilla, negó haber estado ebria durante un operativo de control de documentos y alcoholemia en Cuenca el fin de semana pasado.
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Una jueza le impuso una pena de 30 días de privación de libertad.


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La viceprefecta de Azuay, Alexandra Quintanilla, negó haber estado ebria durante un operativo de control de documentos y alcoholemia en Cuenca el fin de semana pasado.