Este monitor, que da como resultado tres rankings, no se limita a reconocer posicionamiento, sino que pone en valor organizaciones que han logrado integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su operación y sostener resultados en el tiempo.
A diferencia de evaluaciones basadas en percepción, el estudio incorpora un análisis más profundo del desempeño, considerando cómo las empresas gestionan sus impactos, se relacionan con sus grupos de interés y alinean sus decisiones a estándares cada vez más rigurosos.
El enfoque ESG (Environmental, Social and Governance) responde a una evolución global impulsada desde inicios de los años 2000 por organismos como el Pacto Global de Naciones Unidas y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI), que promovieron la incorporación de estos criterios en la evaluación del desempeño empresarial.
En el Top 10 se consolidan en las dos primeras posiciones Corporación Favorita y Nestlé. La primera impulsa el programa Sé O2, que busca involucrar a proveedores y comunidad en la cuantificación de su huella de carbono y establecer metas de reducción. Entre sus objetivos está reducir el 42% de sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2030, mediante el uso de energía renovable, optimización logística y nuevas tecnologías.
Nestlé refuerza su compromiso con la Creación de Valor Compartido a partir de tres pilares: una estrategia corporativa integrada al negocio, equipos responsables con KPIs que miden desempeño e impacto, y un Comité de Sostenibilidad que supervisa la implementación. “Estos tres ejes permiten que nuestras decisiones se gestionen con rigor técnico, visión estratégica y un compromiso permanente con la sostenibilidad”, señala Pedro Ospina.
La eficiencia de su estrategia se refleja en indicadores como 12 mil toneladas de plástico recuperadas, 3 mil niños en programas de hábitos saludables y 370 mil jóvenes en procesos de empleabilidad y emprendimiento.
Al Top 10 ingresan Banco Guayaquil y NIRSA, referentes de inclusión financiera y conservación de los océanos. En 2025, Banco Guayaquil desarrolló su estrategia de cambio climático e identificó riesgos en su cartera, mientras Banco del Barrio superó los 20.000 puntos de atención.
Por su parte, NIRSA alcanzó la certificación MSC en toda su flota atunera e invirtió $7 millones en el reemplazo de motores por equipos de menor impacto ambiental.



