Varios sectores de la capital han experimentado en las últimas semanas repentinas suspensiones del servicio eléctrico. La Empresa Eléctrica Quito (EEQ) descartó que existan problemas de generación o de distribución de energía y aclaró que la gran mayoría de eventos han ocurrido por incidentes provocados por factores externos.

Caída de rayos, postes chocados, robo de cables, conexiones inadecuadas de redes de servicios de telecomunicaciones, manipulación indebida de cables, caída de árboles sobre tendido eléctrico, son los principales factores que han ocasionado las inesperadas interrupciones del suministro, explicó Miguel Zea, jefe de operación y mantenimiento urbano de la EEQ.

Zea hizo un llamado a la calma a los usuarios. Entiende que hay preocupaciones por miedo a que se repitan los apagones prolongados de años pasados, pero reiteró que no es el mismo escenario y dijo que tampoco hay fallas o inconvenientes con los equipos de la empresa eléctrica para distribuir energía.

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El último fin de semana y el lunes 13 de abril algunos sectores de los valles, el norte y sur de Quito soportaron fuertes precipitaciones que afectaron el servicio eléctrico.

Por eso, zonas como Tumbaco, Calderón, La Vicentina, Monjas, Loma de Puengasí y Luluncoto registraron interrupciones, que fueron atendidas y solucionadas por brigadas técnicas de la EEQ de acuerdo con los reportes de los usuarios a través de redes sociales o llamadas telefónicas.

“Estamos pendientes de todo el sistema eléctrico de la EEQ, tanto de la parte urbana como rural. Tenemos grupos desplegados. Lo que la gente está percibiendo son daños puntuales, en muchos de los casos. El cliente llama a nuestros canales de comunicación y vamos atendiendo paulatinamente”, precisó Zea y puntualizó que “no son cortes de luz, sino suspensiones momentáneas”.

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A veces los rayos caen sobre los postes y dañan el tendido eléctrico de un sector específico causando desconexiones instantáneas.

El sistema de la EEQ está programado para reconectarse en 3 minutos, pero cuando la suspensión tarda más tiempo -porque el daño es mayor- intervienen las brigadas de trabajadores, que están operativas las 24 horas.

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Los sectores más propensos a este tipo de situaciones por cargas atmosféricas son los que están cercanos a bosques.

Pero no solo las lluvias han causado problemas. En Cumbayá, en el oriente de la ciudad, el servicio se cortó inesperadamente por la incidencia de cables de operadoras de telecomunicaciones, que no son instalados de manera técnica, lo que perjudicó a la red eléctrica, aseguró el técnico.

También la caída de postes, tras ser embestidos por vehículos, incide en las desconexiones momentáneas. Parecería que es un evento menor, pero los datos de la empresa muestran lo contrario.

En 2025 se registraron 689 postes caídos por impacto de autos, 343 ocurrieron en el área urbana y 346 en el área rural. En 2026 ya se contabilizan 187 (90 en zonas urbanas y 97 en sectores rurales).

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Hasta casos de personas electrocutadas por manipular cables indebidamente han ocasionado suspensiones.

Fuera de estos acontecimientos externos, y fortuitos, cada año la EEQ ejecuta un plan de mantenimiento programado.

Cuando se ejecutan labores dentro del plan se comunica a la ciudadanía con anticipación a través de diversos canales, para que se tomen previsiones, indicó Zea.

El desarrollo del plan de mantenimiento quedó en pausa hasta nuevo aviso, luego que la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, este martes 14 de abril, dispuso que todas las empresas eléctricas detengan las intervenciones programadas.

El jefe de operación y mantenimiento urbano ratificó que las desconexiones repentinas en la capital no están relacionadas con una falta de generación eléctrica o con fallas en las distribución que realiza la compañía.

La Empresa Eléctrica Quito es la más grande del país. Tiene a su cargo 15.555 kilómetros cuadrados, que incluyen a varias provincias. Abastece a más de 1,2 millones de clientes.

Con la magnitud de cobertura es inevitable que se presenten circunstancias ajenas a la empresa que interrumpan el servicio ocasionalmente.

“Las personas han percibido que estamos a un nivel de suspensiones grandes. No, nosotros seguimos manteniendo el sistema operativo porque tenemos una buena cantidad de contingente, tanto de talento humano como de material”, aseveró Zea. (I)