Policías armados, acompañados por funcionarios de la Fiscalía y autoridades gubernamentales, ingresando en oficinas de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), el pasado 28 de abril, es el retrato del último escándalo que mancha a la entidad por un supuesto entramado de corrupción.
Se investiga el presunto delito de peculado en torno a una red que habría operado por más de una década, con la participación de funcionarios de diferentes rangos, que alteraban deliberadamente los valores de las planillas de consumo para favorecer a determinados clientes.
El caso apenas se inicia, pero ya se estima que el perjuicio económico para el Estado ascendería a unos $ 300 millones.
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Las investigaciones también apuntan a servidores de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel) y de la Empresa Eléctrica Centro Sur, esta última también fue parte de la intervención policial del 28 de abril.
Más de 400.000 usuarios habrían sido beneficiados por los procesos irregulares en la facturación.
Lo que ahora escandaliza alrededor de CNEL se suma a otros casos. Es el reflejo de los problemas estructurales que arrastra la institución por años, incluso desde mucho antes de que se convierta en empresa pública, comentó José Pileggi, expresidente del Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos del Ecuador.
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“Aquí hay fallas estructurales que arrancan desde los años 80, probablemente, en que las empresas distribuidoras se convirtieron en botines políticos y fue una moneda de cambio para muchos gobiernos por favores políticos”, dijo.
Pileggi considera que dichas fallas nacen de una concepción del manejo estatal centralizado de las distribuidoras, que no ha privilegiado el servicio a los ciudadanos y ha permitido el enriquecimiento ilícito de personas que han estado al frente de las empresas distribuidoras, principalmente, de la Costa.
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La historia de CNEL empieza en diciembre de 2008 cuando se constituyó como sociedad anónima, en Guayaquil, a partir de la fusión de las diez empresas eléctricas: Península de Santa Elena C. A., Santo Domingo S. A., Milagro C. A., Bolívar S. A., Regional Esmeraldas S. A. (Emelesa), Los Ríos C. A., Regional El Oro S. A., Regional Guayas-Los Ríos S. A. (Emelgur), Manabí S. A. (Emelmanabí) y Regional Sucumbíos S. A. (Emelsucumbíos).
Luego, en marzo de 2013, CNEL se transformó en empresa pública. Esto ocurrió un año después de que el entonces gobierno de Rafael Correa dio paso a la creación de empresas públicas de la Función Ejecutiva.
La página web de la institución destaca que es la cuarta mayor empresa pública.
Daniel Noboa: ‘Desarticulamos una red de corrupción en CNEL que operó por más de 11 años’
Distribución y alcance de las unidades de negocio de CNEL
En la actualidad, la Corporación está conformada por once unidades de negocio, que atienden a igual número de provincias, de las cuales diez son de la Costa:
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- CNEL-Guayaquil
- CNEL-Guayas-Los Ríos
- CNEL-Manabí
- CNEL-El Oro
- CNEL-Milagro
- CNEL-Sto. Domingo
- CNEL-Sucumbíos
- CNEL-Esmeraldas
- CNEL-Sta. Elena
- CNEL-Los Ríos
- CNEL-Bolívar
La entidad cubre un área de 115.878 kilómetros cuadrados, equivalentes al 45 % del territorio nacional, esto significa que mantiene presencia en casi la mitad del país.
A diciembre de 2025 registró 2′793.288 clientes regulados:
- Residenciales: 2′542.553
- Comerciales: 207.869
- Industriales: 6.481
- Otros: 35.385
La cantidad de clientes de CNEL abarca al 48 % de todos los consumidores regulados del país (5,8 millones), de acuerdo con la Arconel.
La demanda de energía reportada en 2025 por la empresa cerró con 22.039 GWh, que representa el 68 % del consumo de todo el país, según el informe de rendición de cuentas 2025 de CNEL.
Pérdidas millonarias por facturación irregular y fallas administrativas
En cuanto a las pérdidas de energía, que se clasifican en técnicas y no técnicas, las once unidades de negocio registraron en conjunto 4.434,80 GWh (86 % del total nacional).
Al examinar las pérdidas no técnicas, estas sumaron 3.064 GWh en CNEL (94 % del nacional). En CNEL-Guayaquil hubo más pérdidas que en el resto de unidades, 974,74 GWh.
La Arconel define que este tipo de pérdidas se producen por causas administrativas y comerciales, tales como incorrecta facturación y gestión deficiente; equipos de medición en mal estado o alterados; y, por fraude, debido a conexiones ilegales por parte de los usuarios.
La facturación de CNEL en 2025 alcanzó $ 1.632 millones, que representan el 64,59 % del total nacional ($ 2.527,89 millones). De ese total, la recaudación de los valores facturados a los consumidores regulados fue de $ 1.394 millones, según la Arconel.
Las presuntas irregularidades con la facturación son el foco de atención de la nueva investigación de la Fiscalía.
Los problemas por pérdidas de energía y de facturación no solo causan graves perjuicios económicos al Estado, sino que además repercuten en la generación y distribución de energía, comentó Paulina Pazmiño, presidenta del Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos de Pichincha (Cieep).
“Estamos recuperando no solamente la parte económica, sino también megavatios. Eso es importante, porque así podemos tener un estado real de lo que se está consumiendo y establecer los controles. El Estado ha subsidiado algunas tarifas y es necesario recuperar esa inversión para generar más energía”, describió Pazmiño.
Entre polémicas de corrupción y millonarios beneficios sindicales
La Corporación Nacional de Electricidad ha estado en el ojo del huracán durante los últimos años.
Mientras los usuarios demandan un servicio de calidad, con planillas que reflejen valores consistentes con sus consumos, la empresa ha estado envuelta en casos de corrupción, problemas de gestión y beneficios laborales cuestionados.
- Caso Encuentro
En el caso Encuentro se descubrió una red de delincuencia organizada que operó en CNEL y otras entidad públicas e involucró a funcionarios públicos y particulares.
Los integrantes buscaban réditos económicos mediante el direccionamiento de contratos y el nombramiento irregular de personal.
Por este caso fueron sentenciados, en noviembre de 2024, Danilo Carrera, cuñado del expresidente Guillermo Lasso, y Antonio Icaza, exgerente de CNEL.
- Incumplimiento del Plan Maestro de Electricidad
Desde finales de 2023 y en 2024 el país sufrió prolongados cortes de luz a causa del colapso del sector energético.
Según las autoridades, los apagones se debieron a un severo estiaje en 2024, el más fuerte en 60 años, pero sobre todo por falta de gestión y mantenimientos oportunos de la infraestructura e incumplimiento del Plan Maestro de Energía en años pasados.
- Contrato colectivo
A través de acciones de protección, y sin contar con el dictamen previo del Ministerio de Economía y Finanzas, un grupo de 1.800 trabajadores de CNEL logró un contrato colectivo en 2021 con beneficios polémicos.
Entre las cláusulas se incluían indemnizaciones millonarias y una estabilidad de al menos ocho años (96 meses). Si un trabajador es despedido intempestivamente se debía pagar una indemnización de 96 remuneraciones mensuales.
La Corte Constitucional, en un dictamen de 2025, declaró la nulidad de las acciones de protección y determinó que los beneficios se obtuvieron de forma ilegal.
Y ordenó a los trabajadores devolver los valores percibidos indebidamente, sumando alrededor de $ 79 millones, que fueron pagados por la empresa pública.
- Dirigente señalado por irregularidades
Richard Gómez, exdirigente sindical que se convirtió en vocal de los asegurados en el IESS (mediante una acción de protección), fue denunciado por un presunto desfalco masivo en las cuentas del Comité de Empresa.
La denuncia fue interpuesta en 2025 por el Ministerio del Trabajo. Se reveló que las cuentas del sindicato pasaron de tener casi $ 900.000 a apenas $ 0,53 en pocos días.
En septiembre de ese año CNEL desvinculó a Gómez, quien luego de eso -y en medio de los señalamientos en su contra- abandonó el país.
En su momento, el exdirigente aseguró que usó el dinero para pagar a proveedores de botas y uniformes, y que su viaje era por un tratamiento médico urgente.
Con la salida de Richard Gómez el sindicato se fragmentó en dos grupos opuestos, uno defiende al exdirigente y otro lo ha denunciado.
Modelo de gestión se debe corregir
La crisis estructural de CNEL no se solucionará de la noche a la mañana. Expertos señalan que hay muchos frentes por corregir, pero lo medular está en el modelo de gestión, que debe basarse en regulaciones y estándares internacionales que permitan reducir las pérdidas, garantizar un servicio eficiente a los consumidores, inversiones adecuadas, seguimiento y control efectivos.
José Pileggi y Paulina Pazmiño señalaron que la institución debe estar dirigida por funcionarios con perfiles técnicos, respaldados con experiencia comprobada en el sector eléctrico.
Pileggi considera pertinente ir por alianzas estratégicas con el sector privado para profesionalizar la administración de la empresa pública, sin privatizar.
Pazmiño añadió que los sistemas y plataformas tecnológicas que se implementen deben estar diseñados para reducir o evitar vulnerabilidades desde los operadores. Además, recomienda la participación de gremios como veedores. (I)





