La restricción del paso de determinadas mercancías ecuatorianas a Colombia por vía terrestre, que acompaña al arancel del 30 % impuesto por ese país, preocupa a los sectores productivos, como el arrocero, que calculan un incremento en sus costos para poder enviar la gramínea por vía marítima y no perder ese mercado.
Desde el sector exportador se advierte que con otros productos, aunque no son intensivos en exportación, como el tomate o la papa, existe el riesgo de una sobreoferta, caída de precios y a la larga de producción.
El arancel y la restricción del acceso terrestre se aplican desde el 24 de febrero. El 30 % se aplica a 23 partidas arancelarias, desagregadas en 73 subpartidas. Mientras que el bloqueo terrestre afecta al camarón, arroz, tomates, cebollas, frutas tropicales, pescado congelado y otros.
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Camarón: “Otro episodio de hostigamiento comercial”
Para José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), la medida adoptada por Colombia “se suma a otros episodios de hostigamiento comercial que el sector (camaronero) ha enfrentado en los últimos años con el vecino del norte”.
De acuerdo con Daniel Legarda, exministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, el camarón junto con el arroz son los productos que más impacto sufren con el bloqueo terrestre por el grueso de exportaciones que manejan hacia el vecino país.
Según cifras de la CNA, en 2025 el mercado colombiano generó $ 15,2 millones para el sector, con 5,2 millones de libras exportadas, lo que representó un crecimiento del 11 % con respecto a lo exportado en 2024.
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Colombia es el cuarto mercado más importante para el camarón ecuatoriano en la región, detrás de Guatemala ($ 92,4 millones), Canadá ($ 42,9 millones) y Chile ($ 27,8 millones).
El 90 % del arroz que se exportaba a Colombia era por vía terrestre
Para el sector arrocero nacional las exportaciones a Colombia han representado, en promedio anual, en los últimos años, alrededor de $ 40 millones, de acuerdo con Juan Pablo Zúñiga, presidente ejecutivo de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom).
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Según cifras de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), el arroz es el segundo producto más exportado a Colombia con el 11 % de participación en ese mercado.
Zúñiga confirma la “gran preocupación” del sector frente a la aplicación de aranceles a las importaciones de arroz por parte del Gobierno colombiano. Explica que en circunstancias como las actuales, en las que existe una sobreoferta de arroz a nivel mundial que ha ocasionado desde inicios del 2025 una caída importante de los precios, resulta muy complicado sustituir a corto plazo los volúmenes de exportación que se realizan normalmente hacia Colombia con otro destino.
Además, el bloqueo terrestre es otro golpe para el sector, pues -según Zúñiga- el 90 % de las exportaciones de arroz a Colombia se realizaban por esta vía y el resto por vía marítima. “El bloqueo por parte de las autoridades colombianas a las importaciones de arroz ecuatoriano por vía terrestre también afecta muy significativamente a la posibilidad de exportar arroz hacia ese mercado, debido a que los costos logísticos tendrían un incremento importante, restando aún más las opciones de venta hacia el mencionado destino”, analiza.
Esto, porque el costo de la logística por vía marítima, dependiendo de la época del año, puede ser hasta un 50 % más alto que el costo por vía terrestre. Zúñiga reconoce que llegar al mercado colombiano con un arancel del 30 %, más el incremento de los costos logísticos, y en las condiciones actuales de precios bajos a nivel mundial, es muy complicado. “Esperamos que no se pierda el mercado colombiano”.
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Ante esta situación, el exministro Legarda indica que en el caso del arroz existe el riesgo de que la sobreoferta no tenga dónde colocarse. En esta línea, Zúñiga menciona que ya se está trabajando en buscar otros destinos, de la mano del sector público, que serían países centroamericanos; sin embargo, el factor precio los impacta también por ese lado.
“Estas gestiones (en Centroamérica) se vienen haciendo desde el año pasado, ProEcuador activó sus oficinas comerciales para facilitar esta labor. El inconveniente nuevamente es la situación actual de los precios en los mercados internacionales, nos resta competitividad”, lamenta el titular de Corpcom.
Mientras, Xavier Rosero, presidente ejecutivo de Fedexpor, dice que la restricción terrestre para los productos ecuatorianos beneficiará la informalidad y el contrabando de productos por pasos ilegales.
En tanto, confirma que para las empresas formales la búsqueda del transporte marítimo elevaría sus tiempos de traslado y costos, lo que podría repercutir sobre los volúmenes planificados de producción.
A esto, según Rosero, se suma el riesgo de sobreoferta interna en productos perecederos, como el tomate, la papa y otros; que se agudizaría en la medida en que no se solucione el problema fronterizo, “porque no son productos intensivos en exportación”, reitera e insiste en que podrían darse caídas de precios e incluso de producción si esto persiste.
Para Legarda, aunque se trata de exportaciones marginales, en comparación con la de arroz y camarón, reconoce que “las medidas de ambos lados de la frontera son un incentivo al contrabando”.
En cuanto a los aranceles del 30 %, Fedexpor calcula que cubrirían a $ 5,25 millones en exportaciones semanales a Colombia. Respecto de las exportaciones no petroleras hacia Colombia, este valor es equivalente al 32 % del valor exportado semanal. “En otras palabras, los aranceles cubrirían a 1 de cada 3 dólares exportados hacia Colombia”, destaca el gremio.
La mayor cantidad del valor exportado se concentra en productos agrícolas-agroindustriales, que representan el 59 %. Por otro lado, la otra gran porción del valor exportado se concentra en el sector manufacturero con 39 %.
En mercados no se descarta ajuste a la baja
En los mercados de Guayaquil no hay alguna reacción por lo que pasa en la frontera, aunque en el mercado de Sauces 9 dijeron que “sí se escucha en los camiones que va a haber más tomate y puede bajar, pero no dicen si es por lo de la frontera”, comenta una vendedora.
Por ahora ese producto tiene un precio mayor que en semanas anteriores: “El saco estaba a entre $ 15 y $ 16 y subió a $ 23 y $ 24. Ha subido antes que bajar”, dice otra vendedora en el mercado Caraguay, en el sur.
Según la lista oficial de precios, la libra de tomate se vende a $ 0,50, al igual que la de cebolla colorada, mientras que la de papa está a $ 0,30. (I)


