Ni bien Estados Unidos anunció aranceles para el mundo —y a Ecuador le tocó el 10 %— el Gobierno y los sectores productivos, que a partir de mañana empezarán a pagar ese recargo arancelario, arman una estrategia de país para revertirlo y este viernes, 4 de abril, dieron algunos de los lineamientos.
La canciller Gabriela Sommerfeld confirmó que la hoja de ruta es el informe de la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR), donde observa las barreras comerciales identificadas en cada país a los que se les impondrán aranceles.
Incluso ya hay funcionarios de Ecuador en Washington que están en conversaciones con la USTR, indicó el sector privado.
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La canciller explicó que son dos tarifas: una es del 10 % de tarifa base y otra es tarifa de reciprocidad. “Ecuador obtuvo la tarifa más baja. Estamos en conjunto con ministerios y sector privado en mesa conjunta analizando. Es importante mantener comunicación fluida y buena relación con EE. UU. y buscar algo que pretendemos desde hace tiempo: mejores relaciones comerciales, inversión, empleo”, anunció.
Para eso, “es fundamental cercanía del Gobierno con Estados Unidos. Fortalecer la relación comercial para tener ventajas sostenibles. Desde la noche del día miércoles tenemos respaldo del sector productivo. Desarrollar nuevas políticas económicas hacia nuestro socio comercial”, dijo el ministro de la Producción, Carlos Zaldumbide.
El ministro de Economía, Alberto Jaramillo, agregó que todavía hay que analizar las medidas y que se consiguió la base del 10 %. “Ese es el nuevo 0 %. Tenemos que ver caso por caso, industria por industria. El escenario puede cambiar. Debemos estar pendientes”.
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El presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, Bruno Leone, dijo: “Este nuevo cero nos favorece, pero los competidores trabajarán para bajar arancel. Debemos ir por acuerdo comercial. Estados Unidos está buscando un sistema de reciprocidad. Hay que pensar qué les vamos a dar. Lo vamos a lograr”. Y fue él quien dijo que “hay funcionarios de Ecuador en Washington que están en conversaciones con la USTR”.
Del lado empresarial también se remarcó la diferencia de no tener un acuerdo comercial al poner dos ejemplos que en este momento a Ecuador le pasan factura:
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- Las flores, que ya tienen un arancel del 6 % y ahora pagarán 16 % al aplicar el 10 % adicional.
- Brócoli, que pasará del 15 % al 25 %.
Sobre ello, la presidenta del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), María Paz Jervis, dijo que ante un escenario comercial cambiante, que seguramente es el nuevo inicio de un orden mundial, se deben seguir buscando y trabajando oportunidades para empleo.
“No podemos tener control sobre el nuevo escenario arancelario. Vamos a seguir insistiendo en un acuerdo comercial, porque se nota diferencia. En 2016 renunciamos a preferencias arancelarias. Hoy pedimos que decisiones en política exterior y materia comercial respondan a las necesidades de la ciudadanía y no corrientes o ideologías políticas”, agregó la también presidenta de la Cámara de Industrias y Producción.
El presidente de la Corporación de Gremios Exportadores del Ecuador (Cordex), José Antonio Camposano, dijo que hay contratos que deben revisarse y que debemos entablar diálogos con EE. UU. para bajar el arancel e ir a una negociación del tratado comercial. “Todos realizamos inversiones a largo plazo y no podemos estar al vaivén de la coyuntura. El sector requiere certeza, como acuerdo comercial”.
Camposano también preside la Cámara Nacional de Acuacultura y agregó que el camarón tiene beneficio al recibir menor arancel, pero están atentos a lo que haga la competencia. (I)
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