Con la aprobación y la inminente entrada en vigencia del Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA) entre Ecuador y Corea del Sur, el sector exportador nacional estimó que este instrumento podría generar un incremento potencial aproximado de $ 367 millones en el mediano plazo, según una publicación en X de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

De acuerdo con el gremio, este crecimiento sería el resultado de la ampliación de las oportunidades para la oferta tradicional y productos de alto potencial en el mercado surcoreano.

En ese sentido, el gremio celebró la aprobación del SECA, al que calificó como un instrumento de fortalecimiento para la inserción del Ecuador en Asia y específicamente con Corea del Sur, significará avanzar en su vinculación con una de las principales economías del mundo.

Publicidad

Según Xavier Rosero, presidente ejecutivo de Fedexpor, la aprobación del acuerdo comercial con Corea del Sur en la Asamblea es una señal de madurez como país. “Apostar por la apertura, la competitividad y la integración al mundo debe ser una política de Estado, más allá de coyunturas. Ecuador necesita previsibilidad, reglas claras y visión de largo plazo”, señaló Rosero.

En tanto, el gremio resaltó algunos productos que tendrán una desgravación inmediata al 0 % cuando el acuerdo entre en vigencia. En este grupo está el camarón, que actualmente entra con el 20 % de arancel, el cacao, el café o el chocolate, que tienen aranceles promedios del 8 %.

También están los que se sujetarán a un cronograma de desgravación como las flores que tienen que esperar doce años para entrar con el 0 %, la pitahaya (diez años), arándanos (diez años), maracuyá (siete años), aguacate (diez años), brócoli (siete años) o el banano, que actualmente tiene un arancel del 30 % para ingresar al mercado surcoreano y que se desgravará en cinco años, es decir, la fruta ingresará con el 0 % en 2031.

Publicidad

Publicidad

El gremio además expuso una agenda enfocada en aprovechar de mejor manera el acuerdo, en la que destacan acciones como el impulso de un plan de optimización regulatoria que fomente la formalidad, priorizar la apertura fitosanitaria y modernizar procesos para habilitar nuevos productos; y reforzar la conectividad y eficiencia de costos logísticos. (I)