Presidir o coordinar el Consejo de Estado o el Consejo de Gobierno, el Senado o el Congreso o el Consejo Nacional de Desarrollo eran algunas de las funciones designadas al vicepresidente de la República, a más de subrogar al presidente, pero a partir de la Constitución de 1998, y que se ratificó en la del 2008, las atribuciones quedaron limitadas a dos: a reemplazar al primer mandatario en caso de ausencia, temporal o definitiva, y a ejercer las funciones que este le asigne.