Jamil Mahuad (Loja, 1949) dolarizó oficialmente la economía ecuatoriana en enero del 2000, en un ambiente de caos político y económico, en medio de una ola de ecuatorianos que responsabilizaban al Gobierno por la quiebra de sus negocios, la pulverización de sus ahorros, la corrupción en el sistema financiero y la migración masiva.