Más de veinte veces, el líder del correísmo y expresidente, Rafael Correa, denostó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por escuchar y otorgar medidas a favor de los derechos humanos de varios líderes sociales, indígenas, políticos y hasta periodistas que fueron procesados judicialmente, durante los diez años de su mandato.