Los caramancheleros, cajoneros o buhoneros, es decir, quienes en pequeños puestos fijos o ambulantes emprenden actividad comercial al ofrecer al transeúnte productos de consumo masivo, casos de peinillas, peinetas, agujas, alfileres, hilos, invisibles, pilas, pasadores o cordones de calzado, elástico y un largo etcétera, están plenamente identificados con la memoria de la ciudad y gozan del respeto de sus conciudadanos por su trabajo diario.