Los pasajeros estarán a 22 metros de profundidad. A esa distancia se ubica el túnel cavado para albergar el sistema del Metro de Quito. En la estación Iñaquito, la más avanzada, se visualizan dos rieles que corren paralelos, dando la impresión de una gran columna vertebral que atraviesa la ciudad de norte a sur y viceversa.