Al ingresar a una de las salas del Macco (Museo Arqueológico Centro Cultural Orellana) se admira con qué armonía se ha levantado una choza de forma rectangular, techo de palmas, baja en su altura, con paredes de palmas y en su interior cuelgan hamacas y frutos maduros, su estructura principal está construida con madera de guayacán y de pechiche, indica la página web de la Asociación de Municipalidades del Ecuador.