La cebada y el trigo maduran en junio y agosto de cada año, en estos meses, los páramos de la provincia de Chimborazo se pintan de amarillo y es señal de que hay que empezar con la cosecha, en algunas comunidades indígenas (Colta, Guamote, Alausí), este es un ritual sagrado que se hace en minga, mientras se canta el jaway y se refrescan con chicha de jora.