A nivel de macrogéneros en Ecuador hay una fuerte inclinación por la ficción, es decir, la historia de un hecho o personaje ficticio en un universo diegético posible, señala Federico Koelle, crítico de cine y analista audiovisual. En el país se ha visto en los últimos cinco años una mayor apuesta en la incursión de géneros cinematográficos como la acción, el terror, el thriller, la comedia, el drama, pero es innegable, dice, que el cine nacional carga el estigma de ser un cine de planos largos, aburrido, a veces de autor.