Fue en octubre pasado. Patricio Pazmiño Freire, presidente de la Corte Constitucional (CC), presidía el acto del informe de gestión 2013-2014 de esta entidad, en Quito. Allí en su discurso, de 42 minutos, conminó a sus retractores a que acudan a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) con sus reclamos: “Estamos esperando que asistan a los tribunales internacionales porque allí no van a ir con insultos, con papelazos...”, decía.