En la cancha de un partido de fútbol, los jugadores cumplen su rol, corren tras el balón, compiten para ganar. El árbitro supervisa las jugadas, las juzga y establece sanciones según una normativa establecida. En la cancha del sistema financiero actual ocurre algo similar. Sus entidades (bancos privados, públicos, sociedades financieras, mutualistas, cooperativas) deciden qué demandas de crédito de los pobladores son seguras y entonces conceden los préstamos. La Junta Bancaria acoge el rol de árbitro, regula estas relaciones que son controladas por la Superintendencia de Bancos.