En 1937 a 1945 se produjo la Segunda Guerra Sino-Japonesa, esta concordó en parte con la II Guerra Mundial y tuvo un papel importante en el cual el Ejército Imperial Japonés implementó un codicioso programa de investigación enfocada en armas biológicas y químicas, a través de la ejecución a una escala masiva de seres humanos. Debido a esto, se generaron series de unidades centradas en la investigación médica y planificadas por el gran microbiólogo Shirō Ishii. teniente general del Ejército Japonés. En él recaen muchos crímenes, así como terribles experimentos médicos.