La hazaña de los hermanos Orville y Wilbur Wright al efectuar el primer vuelo de un aeroplano motorizado, el 17 de diciembre de 1903, en Kitty Hawk, Carolina del Norte, revolucionaría la historia del siglo XX. Lo anecdótico es que el reconocimiento a una invención tan excepcional tardaría tres años. Varias casualidades convergerían para postergar el alborozo mundial.