Se llama “Botas”, como el monito que tiene Dora la Exploradora y fue un obsequio para las hijas menores de Joaquín “el Chapo” Guzmán, Emaly y María Joaquina. Lo que nadie imaginaba es que la exótica mascota sería una pieza clave para encontrar el paradero del capo, después de su fuga del Altiplano, en el año 2015.