El Feng Shui, una filosofía china con más de 3.500 años de antigüedad, influye en la calidad del descanso y las energías de una persona, a través de la distribución y orientación de los espacios. Aspectos como la posición de la cama, colores de las paredes, muebles, materiales de decoración y puntos cardinales son esenciales para mejorar el sueño y otros aspectos de la vida, según El Tiempo.