“Los oídos se autolimpian”. No introduzcas en ellos hisopos –cotonetes- ni ganchitos, evita -por un movimiento imprevisto- afectar o romper el tímpano.
Además, el algodón del hisopo puede desprenderse y quedarse atrapado en el oído, lo que puede llevarte a momentos de angustia mientras un médico otorrino trata de ayudarte.
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La cera o cerumen no es suciedad en los oídos
La otorrinolaringóloga Afra Molina enfatiza que los oídos no se deben limpiar.
El cerumen, enfatiza el otorrino Rodrigo Castrillón, “no es una suciedad. Protege los oídos de las infecciones, la entrada de insectos y la humedad excesiva”.
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Molina también dice que la cera tiene varios propósitos. Uno es “protegernos de enfermedades, protegernos la piel y ante cuerpos extraños, el polvo, etcétera”.
“La cera puede atrapar cualquier germen o partícula que quiera llegar hasta el fondo del conducto auditivo. Además, la misma cera produce una sustancia que es bactericida”, agrega la otorrinolaringóloga y pediatra María Paulina Gómez.
El conducto auditivo, detalla Afra Molina, tiene glándulas especializadas que producen el cerumen, que tiene propiedades antimicrobianas y protegen a la delgada piel del conducto auditivo de infecciones, además de mantenerlo lubricado.
“Cuando se intenta extraer esta cera en muchos casos se impacta contra las paredes del conducto produciendo dolor, inflamación además de disminución de la audición (hipoacusia)”, resalta en sus redes sociales.
Como limpiar los oídos de manera segura
Al salir de la ducha, seca los oídos con una toalla.
Si usas hisopo, como dice Molina, este hará el efecto de taponamiento y puede llegar a bloquearte el conducto auditivo externo.
A medida que usemos el hisopo vamos a ir empujando esa grasa por todo el conducto formando un tapón de cerumen”, señala Aldo Aranzulla, también otorrino.
Si eso se llega a mojar cuando te duchas en casa o con agua de piscina o playa hará que el tapón se expanda, presionando las paredes del conducto auditivo, incluso del tímpano, advierte Aranzulla.
Molina señala que el propio oído, el conducto auditivo externo, va eliminando por sí solo la cera. A su vez, Gómez indica que si hay exceso de cera se puede aplicar unas gotas de aceite y retirar ese exceso solo con una toalla.
Aranzulla pide no usar cotonetes: “Lo mejor que puedes hacer con los hisopos –bastoncillos- es no usarlos”.
Aconsejan usar un poco de agua y jabón si deseas lavar las orejas. Luego, seca con una toalla.
Las dos otorrinolaringólogas recuerdan el dicho: “Los oídos se limpian con los codos”. (I)