Es cierto que tener hábitos saludables en la rutina diaria puede favorecer la salud y la calidad de vida, especialmente cuando se trata de prevenir enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes, reseña el Hospital Privado Universitario de Córdoba.
Estos hábitos pueden abarcar desde una alimentación saludable que incluya el consumo de frutas y vegetales, hasta ejercicio a diario; no obstante, es posible que se caiga en algunas rutinas que en apariencia pueden verse saludables, pero en realidad no sean tan beneficiosas. Vale la pena destacar que estas prácticas por sí solas no son malas, pero pueden ser dañinas si se hacen incorrectamente.
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1. Eliminar los carbohidratos
Hay dietas como la cetogénica cuentan con muy pocos carbohidratos, pero restringir severamente un grupo entero de macronutrientes puede generar deficiencias de nutrientes y dañar la salud a largo plazo. En vez de eso, lo mejor será hacer cambios sostenibles en los hábitos alimenticios, como por ejemplo, agregar más cereales integrales, legumbres y verduras en vez de alimentos refinados.
2. Hacer ejercicio en exceso
Cuando alguien hace demasiado ejercicio y además muy rápido, se expone a sufrir una lesión e incluso, a terminar sintiendo que ponerse en forma es muy complicado, ya que no podrá mantener el ritmo. Lo mejor será empezar despacio y dar tiempo a que se note el progreso.
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3. Evitar el gluten
Dejar de lado el gluten puede ser necesario para quienes son intolerantes o celíacos, pero para quienes no entran en estos grupos, esta no es una opción saludable. De acuerdo a EatingWell, los granos que contienen gluten, como el trigo integral, la cebada y el centeno, tienen nutrientes importantes como fibra, vitaminas B y minerales que actúan a favor de la salud en general. De hecho, consumir de dos a tres porciones de granos integrales puede prevenir el riesgo de enfermedades como la obesidad o la diabetes tipo 2.
4. Ayunar
El ayuno intermitente puede estar realmente sobrevalorado, pues aunque puede ayudar a controlar el peso y mejorar otros aspectos de la salud, saltarse el desayuno puede ser más negativo que beneficioso, debido a que puede reducir los niveles de energía e incrementar los antojos a lo largo del día, lo que perjudica la elección de alimentos equilibrados y su cumplimiento en el largo plazo. En caso de hacerlo, es mejor acudir con un dietista.
5. Hacerse estrictamente vegano
Someterse a una dieta únicamente basada en plantas puede mejorar la salud general y el control del peso. Pero hay que hacerlo de forma saludable, ya que consumir alimentos crudos y jugos en pos de la salud o simplemente evitar alimentos de origen animal sin considerar los azúcares agregados o el sodio, puede incrementar el riesgo de enfermedades crónicas, e incluso, provocar deficiencia de minerales.
6. Tomar mucha agua
Excederse en el consumo de agua puede producir hiponatremia, una afección en la que los niveles de sodio bajan demasiado. Lo mejor será ingerirla cuando se tenga sed y calcular las necesidades en función del color de la orina: amarillo claro es buena hidratación y amarillo oscuro indica que no se bebió lo suficiente.
7. Alejarse completamente del sol
Sí, cuidar la piel de la exposición excesiva al sol es importante, pero evitar la luz solar por completo puede impedir que el cuerpo produzca suficiente vitamina D, que es importante para la salud ósea, la función inmune y la prevención de enfermedades crónicas. Es necesario exponerse al sol entre 10 y 30 minutos varias veces a la semana, siempre usando protector solar.
8. Dormir mucho
Dormir más de nueve horas por noche constantemente puede ser señal de una enfermedad subyacente. Lo mejor será mantener un horario constante de sueño para favorecer la salud y el bienestar general.
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