La alimentación cumple un rol clave en el rendimiento diario, aunque muchas veces pasa desapercibida. En un contexto de jornadas cada vez más exigentes —marcadas por el trabajo, el estudio y la multitarea— comprender cómo los carbohidratos aportan energía al cerebro permite tomar decisiones nutricionales más conscientes para sostener la concentración y el desempeño mental.


