Una prueba clave para el control de la salud es el de la hemoglobina glicosilada. Esta ofrece una visual completa de cómo ha sido el nivel promedio de glucosa o azúcar en la sangre durante los últimos tres meses.
El examen de hemoglobina glicosilada tiene por nombres también prueba A1C, de hemoglobina A1C, de HbA1c, o de glucohemoglobina, informa el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK) de Estados Unidos.
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Puede usarse la prueba para diagnosticar la diabetes tipo 2 y la prediabetes.
Qué es la hemoglobina glicosilada y sus valores
La hemoglobina glicosilada es una forma de hemoglobina que se forma cuando la glucosa en sangre se une de manera no enzimática a la hemoglobina presente en los glóbulos rojos, describe la Clínica Universidad de Navarra (CUN).
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Señala que ese proceso -glicosilación- ocurre de manera natural en el organismo.
Resultados/valores
Los resultados de la prueba de hemoglobina glicosilada o HbA1c se expresan en porcentaje, “indicando qué fracción de la hemoglobina total está glicosilada”, explica CUN.
- Un nivel de HbA1c normal es menor al 5,7%, informa Medline Plus.
- La prediabetes se ubica entre 5,7 a 6,4%.
- La diabetes tipo 2 se ubica por encima del 6,5%.
Los síntomas de hemoglobina glicosilada alta pueden incluir: visión borrosa, fatiga constante y aumento de la sed y la micción.
Clínica Universidad de Navarra
Hemoglobina glicosilada por encima de 5,7%
Si tu prueba de hemoglobina glicosilada sale por encima de 5,7% hay que tomar cartas en el asunto.
“Niveles superiores a 5,7% indican prediabetes, lo que significa que tu cuerpo está teniendo dificultades para controlar el azúcar en la sangre debido a la desregulación de la insulina”, explica la doctora Sandra Besold, especialista en medicina integrativa.
Aunque el resultado te sorprenda, no te desanimes. De acuerdo con Besold, “la buena noticia es que puedes revertir esta situación con cambios simples”.
Cómo estabilizar la glucosa
La Dra. Besold ofrece 4 consejos. Tienen que ver con la alimentación y la actividad física.
“Con estos hábitos, puedes prevenir el avance al tipo 2 y mejorar tu control metabólico”, afirma.
1. Suma grasas saludables a tu alimentación
Consume aguacate, aceite de oliva, coco, carne y chocolate negro (70% o más).
Señala que estos alimentos no estimulan la insulina y mantienen la glucosa estable.
2. Restringe los carbohidratos refinados
Evita los dulces, el arroz, el pan, pasta y papas.
“Estos alimentos provocan picos de glucosa y aumentan la producción de insulina”, explica Besold.
3. Aplica el ayuno nocturno
Invita la especialista a cenar temprano y a dejar 12 a 14 horas sin comer entre la cena y el desayuno. De esta manera ayudas a reducir los niveles de insulina, detalla.
4. Ejercítate
Para “mejorar la sensibilidad a la insulina y el uso eficiente de la glucosa”, propone caminar y hacer pesas o ejercicios de resistencia. (I)