No botes nada del refrigerador hasta estar seguro (a) que no lo puedes “salvar”. A veces, por la coloración si unas verduras o frutas las vemos “marchitas” o pálidas pensamos en desecharlas. Si te ha pasado eso, por ejemplo, con las espinacas te compartimos el secreto para “recuperarlas” y, además, preparar una sabrosa tortilla.