Con suelo arcilloso (14 kilogramos), polvillo de arroz (de 700 a mil gramos) más cinco litros de microorganismos denominados eficaces y que los provee la empresa privada se crean cien esferas del porte de una pelota de tenis (tamaño adecuado para que entre en el espacio del huevo en una cubeta). Tras la fermentación en el interior de una caja por quince días, sin exposición al sol y al viento, quedan listas para descontaminar de aguas residuales los cuerpos de agua donde se coloquen.