Casa Castagneto, la nueva incorporación del Hotel del Parque (dentro del complejo del Parque Histórico) parte de una idea muy precisa: recuperar el espíritu de una casa del siglo XIX y convertirlo en una experiencia de hospitalidad pensada para el presente. Esa referencia no se limita a un guiño decorativo ni a evocación superficial del pasado.
La inspiración, señala Daniel Villafuerte, gerente general del Hotel del Parque, proviene de una antigua vivienda de la familia Castagneto, que estuvo ubicada en el centro de Guayaquil y cuya memoria arquitectónica dio forma al concepto de este nuevo anexo.
A partir de esta casa, explica, se trabajó una lectura espacial y estructural que permitió rescatar elementos fundamentales de su identidad: la composición de la fachada, la distribución interior, los corredores y la lógica doméstica que organiza la vida en este tipo de residencias.
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La apertura de este anexo también responde a una realidad concreta: la alta demanda de huéspedes que buscaban hospedarse en el Hotel del Parque (que cuenta con 44 habitaciones).
“El hotel y la ciudad cada vez están mejor posicionados a nivel internacional como un destino turístico. El Hotel del Parque ya tenía algunas fechas donde teníamos alta demanda, pero en algunos días no teníamos disponibilidad y con base en esa necesidad, de los clientes nacionales e internacionales, el hotel decide invertir y expandir nuestra oferta”, refiere.
Sobre un terreno de 1.100 metros cuadrados, esa herencia fue reinterpretada en interiorismo y diseño por Julio Vinueza, quien tomó la estructura original como punto de partida para desarrollar el lenguaje del nuevo edificio. La construcción estuvo a cargo de la empresa ELOT.
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Lo que propone es una continuidad, una forma de trasladar el carácter de una casa con memoria a una experiencia contemporánea, articulada desde la arquitectura, la atmósfera y el detalle.
“Esta nueva estructura, Casa Castagneto, son catorce habitaciones (Deluxe Castagneto) en dos pisos, con un concepto distinto al hotel que es más colonial, este es más contemporáneo y tropical, y se complementa con una piscina con vista hacia el Parque Histórico”, expone.
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Entre estas adecuaciones –y el clima– uno de los requerimientos era la creación de una piscina que ahora está ubicada en el rooftop de la nueva edificación, que prevé ser inaugurada a fines de este mes o inicios de mayo.
Apuesta local
El desarrollo de este proyecto tomó cerca de dos años y se concretó en abril de 2025 tras una inversión privada del grupo Oro Verde que bordea los dos millones de dólares.
La cifra habla de escala, pero también de dirección: consolidar una oferta capaz de responder a un segmento exigente, habituado a estándares internacionales. “El proyecto comenzó con conversaciones con el Municipio de Samborondón, que administra el Parque Histórico, se hicieron alianzas y concesiones. Fueron diez meses de construcción”.
Por ahora es exclusivo para los huéspedes, pero tienen previsto abrirlo para usuarios eventuales externos. (I)
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