Ese timbre de voz es conocido, familiar. Lo hemos escuchado. No importa dónde. No hay por dónde perderse, aunque sí con quién confundirse. ¿Es la voz de Don Alfonso? Sí y no. Casi. A la primera, la única certeza es que se trata de algún Espinosa de los Monteros, un apellido que se ha convertido en una marca en el mundo de la comunicación en Ecuador.