En 1996, la escritora guayaquileña Liliana Miraglia publicó su segundo libro de cuentos. Un volumen que salió a la luz con el sello quiteño Abrapalabra Editores, en cuya contraportada, el escritor Miguel Donoso Pareja anotaba: “Suma de ademanes aparentemente inocentes, este libro nos envuelve y captura en una ‘dimensión otra’, una atmósfera en la que no sabemos si nos están enrostrando un reproche o una risa prolongados”.