En 2012 la Oficina de Control de Activos estadounidense (OFAC) incluyó a Ovidio Guzmán López entre la la lista de personas con las cuáles no se debían realizar negocios, transacciones, envíos de dinero o identificación de sus operaciones financieras, ya que se trataba de uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, alias el Chapo.