Luego de su reciente consagración en el Mundial de Marcha por Equipos en Brasilia, donde obtuvo doble medalla de oro al triunfar en la prueba individual de 42 kilómetros, con un tiempo de tiempo de 3h24:37, y en la categoría por equipos, la cuencana Paula Torres tiene la mira en Los Ángeles 2028. Ella anhela una presea olímpica y trabaja para conseguirla.
En medio de su entrenamiento bajo la dirección de Andrés Chocho el viernes 17 de abril, la atleta atendió a EL UNIVERSO para hablar de cómo vivió su triunfo y del buen momento que atraviesa.
¿Cuál fue el tramo más duro de su triunfo en Brasilia, en la carrera individual?
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Los últimos 6, 5 kilómetros fueron los que ya me empezaron a pesar bastante. Durante toda la competencia traté de sentirme lo más cómoda posible para sentir que tenía la carrera en control.
¿Qué sintió cuando recibió la bandera de Ecuador de manos de Daniel Pintado en los últimos metros?
Fue algo súper chévere. De hecho, antes, en la zona de calentamiento y eso, yo le había entregado la bandera a él, le dije, toma por si acaso, y él me dijo, como que por si acaso de ley vas a ganar, entonces yo siempre también traté de tener esa convicción de que las cosas iban a salir bien. Ya cuando venían los últimos 200 metros, él estaba justo en una zona en la que me pude acercar a tomar la bandera, yo le entregué una gorra que estaba puesta.
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¿Qué rol ha cumplido Daniel Pintado en su proceso de alto rendimiento?
Él ha sido muy muy importante en todo este proceso, creo que el hecho de que él ya haya conseguido las cosas que yo también de alguna forma estoy buscando, sobre todo en el tema de objetivos, para mí es muy chévere porque siempre digo que él está un paso adelante. Cuando él logró ser campeón olímpico había un montón de cosas para las que no estaba listo y más bien ahora cuando yo consigo alguna medalla importante, el anterior año ya pude ser medallista de bronce mundial, este año ya logramos del oro, entonces hay un montón de cosas que vienen con esos triunfos que a veces uno no sabe manejar y más bien Daniel ha sido muy importante en ese proceso y ya en mi día a día la verdad es que siempre me ha impulsado a ser mejor.
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¿Qué otros atletas considera usted que le han inspirado?
Mi entrenador ha sido un atleta que yo admiro mucho, Daniel también sobre todo porque he podido ser testigo del trabajo que ha hecho, también yo creo que Kimberly (García) ha sido un referente muy importante porque a nivel de Latinoamérica y el hecho de que sea de nuestro mismo equipo y que fue como de las primeras en el grupo en lograr así resultados tan grandes, es como que también nos motiva el resto a decir como que si ella puede entonces yo también. En realidad ha sido muy chévere tener que esa gente no sean referentes lejanos sino que las tengo en mi día a día, todos los días en mi mismo equipo y son personas en las que me inspiró mucho.
¿Cómo se preparó para el Mundial de Marcha en Brasilia? ¿Hubo un cambio en su rutina?
Sí, porque hasta hace un mes de la competencia yo estaba planificado que hiciera la distancia de media maratón, justo un mes antes con Andrés decidimos intentar en la distancia más larga, entonces todo ese mes tuvimos que hacer ajustes en aumentar el kilometraje en los entrenamientos (...) y a Brasil nos fuimos ya dos semanas antes del evento, justamente para adaptarnos a las condiciones del clima.
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Ahora, ¿cómo se prepara para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028?
Todos estos años forman parte de la preparación. Ya tuve la oportunidad de ir a mis primeros Juegos Olímpicos en París y a partir de ese momento termina un ciclo, comienza otro de cara ya al 2028 y siempre para mí ha sido cada temporada trabajar (...) siempre pensando en el objetivo mayor que son los Juegos Olímpicos de 2028 (...) ya cumplí el objetivo más importante que era el Mundial. Tendremos un par de evaluaciones de media maratón en mayo y ya para el 2027 también será un año muy importante, ni se diga el 2028.
¿Cuáles son sus objetivos en Los Ángeles 2028 y en general en su carrera como atleta?
Desde que empecé mi carrera deportiva siempre he soñado con una medalla olímpica, entonces creo que en cada ocasión que tenga de participar en los Juegos Olímpicos lo voy a buscar, ahora en Los Ángeles es una oportunidad que la siento muy aprovechable.
¿Cuánto tiempo lleva entrenando con Andrés Chocho?
Empecé a entrenar con él justo en septiembre del 2024, fue posterior a los Juegos Olímpicos, entonces ya voy un año y un poquito más, la verdad es que ha sido un tiempo en el que yo he valorado mucho la manera en la que he mejorado.
Usted mide 1,54, ¿la estatura tiene alguna incidencia en el rendimiento de un marchista o juegan más otros aspectos?
Yo creo que cualquiera de sus aspectos siempre hay que saber aprovecharlos y saber adaptarse, obviamente quizá mi altura no es tanta, pero bueno siempre hemos tratado de tener una buena técnica, una técnica que me sirva para ser eficiente, para poder avanzar ahorrando la mayor cantidad de energía, siento que tengo las condiciones para este deporte.
¿Cómo ve usted el apoyo al alto rendimiento desde la Federación de Atletismo y desde el Estado en general?
Ahora yo sí cuento con el apoyo en realidad de estas instituciones, pero ya ha sido a partir de que conseguí logros que fueron muy destacables, pero antes de eso mientras yo estuve en un proceso de tratar de alcanzar estos mismos resultados, era muy difícil conseguir el apoyo y creo que más bien esos son los momentos en los que se debe apoyar a los deportistas, porque a veces muchas de las ocasiones llegamos ya a estos resultados, pero con fondos propios.
En un deporte tan exigente física y mentalmente como la marcha, ¿cómo gestiona la presión en las competencias?
Es todo un proceso en realidad, yo creo que la confianza no es algo con lo que se nace o que aparece de la nada sino es algo que se va construyendo día a día. Si uno sabe que hizo un buen trabajo, si uno sabe que está listo para la batalla, que tiene las herramientas correctas, entonces puede ir a competir sin nervios, sin miedo, bueno, nervios creo que siempre van a estar pero entre menos incertidumbre y menos dudas se tenga de cómo fue el proceso, es más acertado el pensar en el resultado.
¿Cómo surge su inclinación por el atletismo y particularmente por la marcha?
Cuando tenía aproximadamente 12 años, yo solamente asistía al colegio, entonces tenía toda la tarde libre y yo sentí en algún momento que quería aprovechar ese tiempo que tenía, entonces me acerqué donde mi mami, le dije que quería que me metiera a hacer algún deporte.
Incluso le había dicho que me metiera a aprender a tocar algún instrumento, ni siquiera es como que tenía un gusto en particular por algo, simplemente quería tener alguna actividad extra, más bien una de mis hermanas me sugirió que probara con el atletismo, ella misma fue quien me llevó a la escuela de marcha mi primer día y ahí empezó todo.
Obviamente al principio era justamente eso, un pasatiempo, con el tiempo ya lo fui tomando de una manera un poco más profesional, sobre todo cuando ya fui consciente de que podía llegar a representar al país en campeonatos mundiales, en unos Juegos Olímpicos, ahí sí ya se volvió totalmente un objetivo, un sueño.
Y en 2016, quien me entrenaba en ese momento, me sugirió que intentara con la marcha, yo no quería porque no era un deporte que me llamara para nada la atención, pero intenté un día, aprendí un poco la técnica, a los pocos días hubo una competencia en la que quedé segunda y yo nunca destaque mucho en las carreras, entonces el que me haya ido tan bien mi primera vez marchando, fue como que hizo quizá un contraste que fue muy grande para mí y que hizo que de alguna forma me enganchara con este deporte y creyera que podía ser mejor.
Más allá de los resultados, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a las niñas y jóvenes ecuatorianas que sueñan con seguir sus pasos?
Algo que sí me gustaría compartirles es que cualquier objetivo, cualquier sueño que tengan lo hagan siempre a su manera. Nosotros los deportistas y las personas que hemos conseguido grandes cosas servimos solamente como inspiración, pero para nada quiere decir que esta es la única manera de llegar a tener éxito ni nada de eso, sino que cada uno puede hacerlo a su manera, en su propio camino, hacer su propia historia.
Y creo que sobre todo con las mujeres siempre hemos tenido una presión extra de ser aceptadas, de encajar en la sociedad, de no incomodar a nadie, de ser políticamente correctas, entonces a mí sí me gustaría que un poquito se dejara eso de lado y que hagamos las cosas como nos salgan, como queramos, con nuestra esencia, nuestro estilo y nada, siempre buscando ser nosotras mismas qué es la forma más chévere en la que podemos perseguir un objetivo. (D)








