La ciudad de Cuenca rindió homenaje al marchista olímpico Daniel Pintado con la develación de un monumento en el Parque Miraflores, junto a la pista de atletismo, en reconocimiento a su trayectoria y a su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024.
El acto, que se realizó este viernes 17 de abril, reunió a familiares, deportistas, autoridades municipales y ciudadanía, y estuvo marcado por el emotivo relato del atleta sobre sus inicios y su camino hasta la élite mundial del deporte.
“Gracias a todos ustedes por estarme apoyando”, inició Pintado su intervención, antes de recordar sus orígenes: “Yo era un niño, era un soñador, que solo le hacía caso a mi mamá, a mi familia, que decían que puedes llegar a estar muy arriba, a nivel mundial”.
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Sobre el significado de la obra en su honor, señaló que, “lo increíble de este monumento es que tiene una victoria, que es la de los Juegos Olímpicos de París 2024, pero también tiene más de mil caídas, más de mil derrotas, tiene más de una lágrima”.
Además, el marchista recordó el origen de la disciplina en Ecuador y a sus referentes. “Muchos siempre hablan de Jefferson Pérez, pero antes de eso hubo Luis Chocho, y él fue la persona que trajo la marcha aquí. Los años más difíciles de mi vida han sido entrenando al lado de Andrés Chocho (Hijo de Luis), porque ha sido desgastante, ha sido fuerte”.
“Las medallas más preciadas que tengo son mis hijos Monse y Nico, porque yo sé que sin ellos capaz me podría haber rendido en el kilómetro 18, en el kilómetro 19”, explicó el atleta cuencano, sobre su apoyo emocional.
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El atleta agradeció a su entorno cercano por el apoyo fuera de la competencia, resaltando a Paula Torres por acompañarlo en los momentos más difíciles, así como a su familia.
Finalmente, el deportista enfatizó que “este monumento es gracias a todos ustedes, gracias a quienes han estado ahí poniéndome de pie, ayudándome a trabajar, motivándome para que no me dé por vencido”.
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La obra, una escultura de cuerpo entero en cobre de 3,5 metros creada por el artista Ramiro Abad del taller “La Abadía”, se integra al espacio público como símbolo de perseverancia, disciplina y orgullo para Cuenca y el deporte ecuatoriano. (D)




