Tras un día caótico, que se saldó con más de 250 hinchas de Peñarol detenidos, Botafogo dio un poco de paz a Río de Janeiro al golear 5-0 a los uruguayos este miércoles, 23 de octubre, y quedar a puertas de su primera final en la Copa Libertadores.
El líder del campeonato brasileño noqueó a los charrúas con dos anotaciones del atacante venezolano Jefferson Savarino (minutos 51 y 59) y un gol del central argentino Alexander Barboza (55), en diez minutos del segundo tiempo.
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El extremo Luiz Henrique (74), de noche brillante, y el centrodelantero Igor Jesús (79) cerraron la paliza en el estadio Olímpico Nilton Santos y prácticamente convirtieron en mero trámite la semifinal de vuelta, que se jugará el próximo miércoles en Montevideo.
“Tenemos que tener los pies en el suelo, esto es apenas un partido”, dijo Barboza.
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La Estrella Solitaria, dirigida por el portugués Artur Jorge, se acercó de esta manera a un doblete inédito: el título del Brasileirão, que sería el primero desde 1995, y el del principal torneo de clubes de América.
El triunfo categórico frente a unos mirasoles que venían de eliminar al poderoso Flamengo en los cuartos cierra además una jornada muy convulsionada en la Cidade Maravilhosa.
Disturbios empañan la ‘semi’
La Policía brasileña detuvo a más de 250 hinchas del Peñarol por desmanes en la playa del Recreio, en la zona oeste de Río, ocurridos horas antes del pitazo inicial en el Nilton Santos, en el norte de la ciudad.
El caos impactó el arranque del cotejo, la primera semifinal de los aurinegros de Diego Aguirre desde 2011, cuando perdieron la definición con el Santos de Neymar. Por disposición de la Conmebol, el partido se inició quince minutos después de lo previsto.
El presidente del Peñarol, Ignacio Ruglio, aseguró que el retraso se debió a que el bus de su equipo llegó tarde al estadio por supuesta negligencia de las autoridades cariocas.
La tensión se trasladó al campo, donde un choque entre el lateral brasileño Álex Telles y el volante uruguayo Eduardo Darias originó un rifirrafe en el minuto 3.
Tras el amague de tempestad, la calma, interrumpida varias veces a lo largo del juego por diversos encontronazos entre los jugadores.
Con ánimo de sorprender de nuevo, los mirasoles se mostraron cómodos en el primer tiempo y estuvieron cerca de irse adelante con un derechazo del volante Rodrigo Pérez que hizo volar al portero John (25). (D)