“Yo, como entrenador, tengo la obligación de invitarlos”. Con esa rotunda frase, el seleccionador de Argentina sub-23, Javier Mascherano, abrió la puerta a un sueño que millones de hinchas empezaron a amasar este domingo, cuando su equipo obtuvo el pasaje a los Juegos Olímpicos de París 2024.