El duelo entre los ecuatorianos Kike Saverio y Gonzalo Plata no dejó vencedores ni vencidos en un partido donde pudo darse cualquier resultado y en el que al final el empate (2-2) hizo justifica a un choque que se convirtió en explosivo en el último cuarto del mismo, anotándose los cuatro goles después de una primera parte cerrada y de respeto máximo.