Desde el inicio de sus labores en la Federación Deportiva Guayaquil (Federación Deportiva del Guayas desde 1924) Manuel Seminario Sáenz de Tejada —el más importante dirigente deportivo de la historia— empezó a pensar en la internacionalización de nuestro deporte. Hasta aquel 1922 Guayaquil había solo recibido la visita de equipos de fútbol que eran parte de las tripulaciones de buques que, como en los casos de los ingleses Weymouth y el Cambrian, no pertenecían a ninguna federación. ¿Cómo lograr que clubes internacionales lleguen a Guayaquil? La única forma posible era lograr la afiliación de Ecuador a las federaciones internacionales por deportes que gobernaban esta actividad a nivel mundial. Con este objetivo se iniciaron las gestiones; sin embargo, había un impedimento: no existía en nuestro país una organización nacional, y en lo provincial solo la Federación Deportiva Guayaquil contaba con una estructura multideportiva y tenía personería jurídica reconocida por el Estado.