En nuestro fútbol existen delanteras famosas que dejaron una huella profunda en la historia. Revisando los viejos diarios y revistas, tarea que empecé en 1963, encontré una que acaparó todos los elogios de su época: la del General Córdoba, campeón del fútbol porteño en 1927, 1928 y 1929. La integraban Nicolás Gato Álvarez, Ramón Manco Unamuno, Carlos Muñoz, Kento Muñoz y Enrique Rodrigo. Era tan poderoso ese elenco de Los Caciques que sus once titulares fueron llamados por el entrenador inglés William J. Tear a integrar la selección de Guayaquil para la disputa del Escudo Cambrian en 1928. Su ofensiva, manejados sus hilos por la inteligencia y habilidad de Unamuno, le dio el triunfo a Guayaquil ante las selecciones de Los Ríos, Tungurahua y Pichincha, a las que marcó 23 goles en los tres partidos sin recibir ninguno.