En líneas generales, el proceso de Gustavo Alfaro ha sido bueno; tiene algunas cosas positivas. Hay que recordar que llegó para hacerse cargo de la Selección pocos días antes del debut contra Argentina, en Buenos Aires, por la eliminatoria. Después se le ganó a Bolivia, Colombia y Uruguay, resultados que nos mantienen en zona de clasificación a Catar 2022. Lamentablemente, en la última parte de su trabajo, Alfaro ha cometido equivocaciones y eso nos puede costar muy caro.