Quizá alguien en Riobamba recuerde este aniversario. De los entes deportivos, nada; menos del Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, entidad experta en provocar tormentas e imponer necedades para saciar pretensiones de un nefasto personaje. El 14 de marzo es una fecha trascendental para el deporte nacional, pero el oficialismo prefiere desafiar a organismos internacionales de los que busca ser parte sin obedecer sus reglas; antes, intenta que quienes gobiernan el deporte mundial se sujeten al devaneo caprichoso de un mal perdedor.