La Fiscalía General del Estado y la Policía Nacional, con 900 miembros de ambas instituciones, realizaron la madrugada del jueves pasado allanamientos en siete provincias del país por una investigación desplegada tras el asesinato de Leandro Norero. Él estaba procesado por lavado de activos y fue asesinado en la cárcel de Latacunga.