Todo pasa. La liga española ya no es la más atractiva del mundo (la Premier la aventaja por un campo) y sus equipos grandes tampoco son ya los más poderosos de Europa. Barcelona y Real Madrid, hoy, no asustan a nadie. El miércoles, con 13 bajas por lesión y otras causas, el ucraniano Shakhtar Donestk le dio un paseíllo al Real Madrid y lo venció 3-2. Por Champions y a domicilio. Y el sábado anterior se lo había dado el Cádiz. España ni siquiera aglutina a las grandes estrellas, como antes; ahora están repartidas también por Inglaterra, Alemania, Francia, Italia. Incluso la Selección Española no manda en Europa como en sus tiempos de bicampeona de la Euro y ganadora del Mundial 2010. Eso quedó muy atrás. Pero un Barcelona-Madrid es siempre un plato apetecible para los futboleros del mundo. Y a la mesa nos sentamos.