Universalmente fue bautizado así Manuel Francisco dos Santos, Garrincha, el imperecedero alero derecho de Botafogo y la selección de Brasil de 1958 y 1962, quien logró los títulos mundiales de esos años, es considerado el cuarto mejor jugador del mundo en el siglo XX por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS). Nosotros también tuvimos nuestra ‘alegría del pueblo’. Se despidió de la vida el 15 de septiembre de 2019, pero dejó un recuerdo imborrable. Es de aquellos futbolistas irrepetibles por muchas razones, entre ellas la escasa técnica que impera hoy en las canchas del país y el pizarrón castrador que borró del campo de juego a los punteros, magos de la raya de cal que nos dieron tantas emociones.