La obligada cuarentena puede servir para reverdecer recuerdos y hacer un repaso por la historia vivida en los escenarios deportivos cuando Guayaquil era un vivero de emociones con los encuentros de básquet, fútbol o béisbol; las competencias de atletismo, ciclismo y natación; los combates de boxeo y lucha libre en el Huancavilca: las pruebas de levantamiento de pesas en el coliseo de LDE o los choques futboleros de las ligas de novatos en el Jockey Club, el American Park o La Atarazana. Casi nada queda hoy de esa fiesta semanal.