Pedro Rodríguez no atraviesa un buen momento en el Chelsea y, sin ir más lejos, el pasado sábado no deslumbró en el empate del conjunto londinense frente al Leicester. Disputó 74 minutos antes de coger unas pequeñas vacaciones por el parón en la Premier League, y es que su equipo no vuelve a competir hasta el próximo 17 de febrero. Por eso, nada más terminar el encuentro, el futbolista canario tomó un avión para volar a FC Barcelona y disfrutar de un fiestón que ha terminado siendo muy criticado por la afición blue.